Estas piernas que ganaron mil carreras
se cansaron de nadar en estas aguas
que tu dique frene pronto la deriva
que me arrastra con promesas oxidadas
Las oleadas que me mecen en tus brazos
se disputan tempestades y adversarios
y rebalsan los caudales con palabras
que se bañan en el cauce de mis labios
Si es el yugo el que sugiere mi desvío
que me lleve la corriente desbordada
que tu cuenca de este cuerpo sea destino
y mi triunfo naufragar en tu mirada.
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