Cuando sea centro del huracán de tus perversiones
Sentirás las arenas movedizas que sacuden mis temores
Viajaré a tocar tu puerta con un rastro de labial
Seré el rumbo de tu puñal, desenlace del castigo
Tu objeto de fetiche y de tu ira testigo
Para que nunca descanse en paz
La consecuencia eficaz
De la distancia y del delirio.
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